Ventanas al Pasado Sagrado
Los petroglifos taínos no son simples decoraciones. Son mensajes dejados por una civilización que comprendía el mundo de manera completamente diferente a la nuestra. Cada línea, cada figura, cada símbolo cuenta una historia sobre cómo nuestros antepasados veían la naturaleza, la espiritualidad y su lugar en el universo.
Cuando caminamos por el Centro Ceremonial Indígena de Tibes y observamos estas piedras grabadas, no estamos viendo arte. Estamos mirando directamente a la mente de gente que vivió aquí hace más de 500 años. Esos grabados son sus palabras, sus creencias, su forma de comunicarse con lo divino. Es como si nos hablaran a través del tiempo.
La mayoría de petroglifos que encontramos en Tibes tienen entre 400 y 600 años de antigüedad. Algunos especialistas creen que son aún más antiguos. Lo fascinante es que muchos de estos símbolos aparecen en múltiples sitios arqueológicos a través del Caribe, lo que sugiere que existía una comprensión compartida de lo que significaban.